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viernes, 24 de diciembre de 2010

Corte Interamericana de Derechos Humanos

LA CIDH DENUNCIA 20 MIL SECUESTROS EN UN AÑO, QUEJAS DE CENTROAMERICA

México es una trampa para inmigrantes

Honduras, Guatemala y El Salvador reclamaron al gobierno de Felipe Calderón que investigue la captura y desaparición de 50 ciudadanos de esos países en Oaxaca que viajaban indocumentados hacia la frontera estadounidense.
Imagen: El periplo de los inmigrantes centroamericanos camino a EE.UU. es cada vez más peligroso


La travesía ilegal de los centroamericanos pobres que sueñan conseguir una nueva vida en Estados Unidos se parece, cada vez más, a una pesadilla. Sobre todo en territorio mexicano, el último tramo del camino. La Comisión Nacional de Derechos Humanos de México (CIDH) denunciará en su informe correspondiente al corriente año que fueron cerca de 20 mil los inmigrantes ilegales secuestrados durante 2010. Ayer, Honduras, Guatemala y El Salvador reclamaron al gobierno de Felipe Calderón que investigue la captura y desaparición de 50 ciudadanos de esos países en Oaxaca, al sur del país azteca, que viajaban indocumentados hacia la frontera estadounidense. Si bien a principio de semana el Ejecutivo desestimó el hecho de Oaxaca, ayer comenzó a reunir declaraciones para empezar a resolverlo.
El responsable de la oficina de atención a migrantes de la CIDH mexicana, Fernando Batista, dijo que la situación está peor que nunca. “La cifra visualiza un problema que sigue latente en el país y que, lejos de que se hayan tomado acciones para prevenir y procurar justicia, se advierte todo lo contrario”, remarcó a La Jornada de México. La cantidad aproximada de secuestros sucedidos en 2010 –figurará con exactitud cuando el organismo divulgue el informe– duplica a la correspondiente a 2009, cuando se registraron 9758 capturas.
El secuestro de medio centenar de inmigrantes en la localidad de Chahuites, Oaxaca, es el último caso del que tomó conocimiento la CIDH, a través de una denuncia que el gobierno de El Salvador radicó el martes ante el gobierno de México. Honduras y Guatemala se sumaron al reclamo rápidamente.
Personal de protección a los migrantes de la Cancillería salvadoreña tomó contacto con sobrevivientes de la captura a principios de semana y, a través de los testimonios, las autoridades consulares lograron reconstruir lo ocurrido en la madrugada del 16 de diciembre. Según los dichos, un grupo de hombres vestidos de negro, encapuchados, con machetes y armas de fuego frenó un tren de carga en el que viajaban varios inmigrantes ilegales rumbo a la frontera con Estados Unidos. Los obligaron a abandonar el transporte y a subir a dos camionetas, en las que los trasladaron hasta una casa. Una docena de personas logró escapar y llegar hasta un albergue ubicado a mitad de camino. Los testigos coincidieron en que los secuestrados llegan a ser cincuenta, entre los que se cuentan treinta niños de entre 11 y 16 años, aunque no pudieron especificar cuántas de las víctimas son hondureños, salvadoreños y guatemaltecos.
La versión coincide con la información recogida por la CNDH, que también dialogó con los inmigrantes refugiados en el albergue. Ayer, los ministerios de Relaciones Exteriores de los tres países exigieron de manera conjunta al Ejecutivo que investigue los hechos para “dar lo antes posible con el paradero de las personas secuestradas, se deduzcan responsabilidades y se castigue a los culpables”, para evitar que “este tipo de delitos vuelvan a ocurrir”, sostiene el documento.
La Cancillería de El Salvador en México recogió de sus agencias consulares que el hecho del 16 de diciembre se suma a otros seis de la misma naturaleza sucedidos durante 2010. El vicecanciller salvadoreño, Juan José García, detalló que según “en seis secuestros colectivos y 59 raptos individuales perpetrados por el delito organizado en el sur de México, han sido capturadas 103 salvadoreños en situación de inmigrantes ilegales”. Dentro de los secuestros colectivos ocurridos en México se contabiliza el que terminó en agosto pasado en la masacre de 72 migrantes, 14 de ellos salvadoreños, en Tamaulipas.
Para Honduras, el gobierno azteca tiene buenas intenciones, pero pocas acciones. En ese sentido opinó el canciller hondureño, Mario Canahuati: “No quiero hablar de complicidad (entre el crimen organizado y autoridades mexicanas), sino de falta de acciones que permiten que grupos delictivos como Los Zetas o Los Maras operen con éxito”.
El gobierno mexicano desestimó la denuncia que El Salvador radicó de manera individual el martes por carecer de sustento. Entonces, el canciller de El Salvador, Hugo Martínez, acusó a México de aumentar sus recursos para detener a inmigrantes en vez de perseguir a las bandas que los secuestran. Luego de rechazar las acusaciones, y recibir el alerta de la CNDH, el Ejecutivo azteca decidió iniciar la investigación, pero hasta ahora no reconoce oficialmente que se haya producido esa acción delictiva. El Instituto Nacional del Migrante se puso en contacto con los testigos y les ofreció refugio, mientras que la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (Siedo) comenzó a escuchar sus testimonios. Ante las historias, el titular de ese organismo, Salvador Beltrán del Río, vaticinó que “el móvil del secuestro podría ser la utilización de los indocumentados para mano de obra de los grupos de narcotráfico y crimen organizado”. (Página 12, 24 de diciembre 2010)

jueves, 4 de febrero de 2010

Impunidad

EL PRESIDENTE LOBO APURA LA CREACION DE UNA COMISION DE LA VERDAD
La CIDH exige revisar la amnistía
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) le pidió al nuevo presidente hondureño que revise la amnistía que aprobó el mismo día de su asunción. “Es abstracta la inclusión de la figura de abuso de autoridad sin indicar su alcance”.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Chiapas: libertad y reconciliación

Liberan a García Villagrán y 38 reos tras revisión de expedientes
1 hora, 24 minutos
TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis., diciembre 23 (EL UNIVERSAL).- El gobernador Juan Sabines Guerrero, a nombre del gobierno chiapaneco y a petición de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), pidió perdón público y liberó a Luis Rey García Villagrán, quien fue detenido, torturado, encarcelado e injustamente acusado de secuestro en 1997.

García Villagrán fue liberado junto con 38 reos que estaban recluidos en diferentes penales de la entidad, luego de la revisión de sus expedientes en la mesa de reconciliación del gobierno del estado.
Sabines reconoció que García Villagrán fue torturado y privado ilegalmente de su libertad por la entonces policía judicial del estado, y sometido a un indebido proceso legal, "por lo que se le ofrecen disculpas públicas y se reconoce que fue ajeno a los hechos que se le incriminaron", dijo.
El gobierno chiapaneco estableció un acuerdo con la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que conoció el caso de García Villagrán y pidió que se ejerciera para éste un mecanismo que garantizara su libertad así como el perdón público, "por tantos años de vida destrozados", indicó el organismo internacional.
El gobierno chiapaneco ha liberado a la fecha a 886 reos que enfrentaban sentencia y proceso jurídico en diferentes penales del estado

martes, 22 de diciembre de 2009

Guatemala: una guerra civil que costó 200 mil vidas

Corte IDH condena a Guatemala por masacre de 251 civiles
lunes 21 de diciembre, 06:42 PM
GUATEMALA (AP) - La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) condenó a Guatemala por violar los derechos fundamentales de las 251 víctimas de la masacre de Las Dos Erres perpetrada por militares entre el 6 y 8 de diciembre de 1982.

En esa ocasión un grupo de las fuerzas especiales "kaibil" mataron a 251 habitantes de la comunidad del norteño departamento de Petén, situada a unos 400 kilómetros al norte de la capital guatemalteca.
Entre los muertos hubo 113 niños y el resto eran adultos. Las víctimas fueron golpeadas y ultrajadas antes de ejecutarse la matanza.
El fallo, con fecha 24 de noviembre y publicado el lunes en el sitio web de la Corte, señaló que "la investigación de los hechos no ha sido asumida como un deber propio del Estado y ésta no ha estado dirigida eficazmente a la investigación, persecución, captura, enjuiciamiento y eventual sanción de todos los responsables".
La Comisión de Esclarecimiento Histórico (CEH), auspiciada por Naciones Unidas tras la firma de los acuerdos de paz, recopiló testimonios según los cuales los militares mataron a los niños golpeándolos con un mazo de hierro en la cabeza y a otros aventándolos violentamente contra los muros.
Según el informe, a las mujeres embarazadas las golpearon en el vientre o les saltaban encima hasta hacerlas abortar antes de matarlas. Los operación castrense contra los pobladores habría sido ordenada porque informantes del ejército los habrían señalado de simpatizar con una columna guerrillera presente en el área. Los civiles fueron asesinados en diferentes grupos. A los hombres también los mataron de un mazazo o con un disparo en la cabeza.
La CorteIDH determinó que el estado guatemalteco no ha efectuado las acciones necesarias para capturar a 17 militares sospechosos ni colaboró con los tribunales para esclarecer los hechos, ocurridos durante una cruenta civil que dejó más de 200.000 muertos o desaparecidos, la mayoría de los cuales fueron civiles. Las fuerzas armadas han sido señaladas por la CEH y otras entidades de ser las principales responsables de esas muertes.
"Dada la magnitud de la masacre, así como el contexto generalizado de violencia ejercida por el Estado, resulta evidente que éste debe investigar seriamente a todos los presuntos responsables, incluyendo la participación intelectual de altos oficiales y funcionarios estatales, así como la ubicación e identidad de las personas fallecidas", prosiguió la sentencia de la corte regional.
El estado de Guatemala debe pagar 40.000 y 30.000 dólares a dos sobrevivientes de la masacre y 20.000 dólares a cada uno de los 153 familiares de las víctimas en un plazo de un año, según el fallo.
El Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil), que colaboró con la parte acusadora, instó en un comunicado que Guatemala honre sus compromisos internacionales y cumpla la sentencia para que "las víctimas y sus familiares encuentren justicia después de 28 años de espera".
Cejil también pidió que la investigación avance.
La dirigente de la Asociación de Familiares de Detenidos-Desaparecidos de Guatemala (Famdegua), que también actuó como parte acusadora ante la CorteIDH, Aura Elena Farfán, dijo que espera que el estado cumpla con la setencia.
El vocero presidencial Giuseppe Calvinisti dijo que el presidente Alvaro Colom no haría ningún pronunciamiento porque no ha sido recibida oficialmente una notificación de la sentencia del organismo interamericano.
La CorteIDH es parte de la Organización de los Estados Americanos y sus resoluciones son inapelables y de acatamiento obligatorio para los estados que han reconocido su competencia.