martes, 13 de abril de 2010

Inicio viaje


Para mayores detalles ver: Carta recuperada




En medio de ataques cibernéticos e intentos torpes por continuar usándome políticamente (Embajada boliviana, claro), inicio viaje. Fueron 8 meses.
Estoy descansado y dispuesto a una larga caminata (eso quiere decir "sin dinero") :)

viernes, 9 de abril de 2010

Tiempo de reflexión II

Ya perdí la cuenta de los días. Pero es bueno recordarle a los amigos que no abrieron esta bitácora que ya suspendí el ayuno voluntario la semana pasada. Me encuentro casi totalmente recuperado y mi situación casi totalmente resuelta. Hoy conseguí recuperar la carta en cuestión: no era invento mío, sí existe y sí estaba en la oficina en cuestión.
Mientras tanto son muchas las cosas que me vienen a la mente: recuerdos, proyectos... Lo bueno de las telenovelas -a diferencia de la vida- es que nos brindan la sensación de certeza mediante la idea de continuidad. Al hoy le sigue el mañana y así sucesivamente, en un orden y con una claridad que no tenemos en nuestras vidas reales. Pero tampoco esto está mal, es una manera sesgada de lidiar con nuestros asuntos.
Una amiga que acabo de hacer me preguntaba ayer por el tipo de libros que quiero escribir. Le respondí que en este momento tengo en mente por lo menos dos: uno académico y otro de ficción. ¿Porqué? El primero para escribir una historia que habría querido leer y que no encontré; y el segundo para contar con un texto que hizo falta en mi formación. Perlas de sabiduría de un literato que alcanzó los 42 años de edad.
Otra cosa que tengo clara: no he perdido la fe, pero mi esperanza no la tengo depositada en los hombres, sólo en El Altísimo (al decir de don Quijote) puedo depositar todas mis certezas. No sé dónde me encontraré exactamente la próxima semana, por ejemplo, pero recordaré a Jesús caminando sobre las aguas sin dejarse arrastrar por la tormenta (el temor).
Esperar, aguardar. Me siento como una moneda en el aire: sin saber de qué lado caer (a diferencia de un gato).
Una frase que recogí de la calle pensando en una amiga que atraviesa por una etapa especial en su vida; en una escalinata dedicada a la memoria de Mahatma Gandhi: "Haber olvidado cómo colocar la semilla en la tierra es haberse olvidado de uno mismo." No sé si estoy en lo correcto, pero para mí ésta es la verdadera medida de la vida.
Tal vez esta sea la manera que encuentro de responderle a mi hermana que se casa mañana y me ha pedido hacer el esfuerzo por estar presente en su boda: ella está en Bolivia y yo en Ecuador.

martes, 30 de marzo de 2010

Día 12: suspendí ayuno

Ayer, en el día 12, suspendí mi ayuno voluntario. Agradezco a los amigos que se preocuparon por mi salud. Estoy bien por el momento. Me recupero de a poco.
Más adelante explicaré lo que sucedió. Por el momento no conviene hacer más comentarios.
Abrazos.

jueves, 25 de marzo de 2010

8º día de huelga











Mejor. No quiero cantar victoria, pero algo ha cambiado. Pido a Dios que todo resulte como parece.
En cuanto a mí, me siento muy bien. Aunque parezca extraño, estoy bien físicamente. Es un bienestar extraño pues se parece a la calma, pero es el adormecimiento del hambre. He dejado de pensar demasiado y me he ocupado de las cosas. Las orejas me arden ¿por la caminata entre ayer y hoy? Muy probable.
Las muestras de solidaridad estos días levantó mi ánimo notablemente. Los primeros días pasaron sin pensar y cuando acordé ya estaba en el sexto día. Amigas -siempre son las mujeres las que se compadecen de mí...- me mentaban la madre hasta esta mañana: loco, demente, cómo vas a hacer algo así, mándalos a la ..., no pongas tu orgullo en manos ajenas... Y cosas así. Total, que la gente entiende las cosas a su manera.
No es orgullo. Confíen en mí: sé lo que hago. No puedo comentar todo porque lo mismo hay amigos y amigas leyendo esto que oportunistas e inescrupulosos. Mañana -una vez aclarado el panorama- podré hablar con más claridad. Mientras tanto, confórmense con el lenguaje cifrado de un lobo hambriento.
Gracias por preocuparse, de veras. Va un fuerte abrazo.
Aunque no lo parezca a ratos, hay más amigos que enemigos en este mundo.
P.S.- Estoy preocupado por la mala racha económica de un amigo. ¿Tendré yo algo que ver?

martes, 23 de marzo de 2010

Hacia el mediodía se nubló un día que prometía

Sonrisas van, sonrisas vienen. Que por aquí lo puse y no lo encuentro.
--¿Este no es?
--No, no es.
--Ah, déjeme ver si lo encuentro.
Que quede claro: he sido paciente. Llevo 6 días en ayuno voluntario, vigilia y expuesto a la violencia callejera en busca de algo muy simple: que me sea regresada una carta: mi copia firmada y sellada de recibido en la que renuncio a solicitar refugio ante la Dirección General de Refugiados del Ministerio de Relaciones Exteriores fechada el 26 de febrero, que lleva a pie de página un par de notas manuscritas que especifíca aun más los motivos de mi renuncia y la persecución que he sufrido desde que salí de mi país (el gobierno boliviano y a los señores Álvaro García Linera y David Choqueguanca, vicepresidente de la república y canciller, respectivamente). Además de enfatizar que no pertenezco a ninguna organización de tipo política, militar o religiosa de ninguna índole. No busco firmar algún otro tipo de documento ni acuerdo personal con alguna otra autoridad o arreglo o acuerdo no explícito bajo la mesa.
No nos faltemos el respeto por favor. Por el bien de todos, no confundan buena voluntad y predisposición con bobería. Estoy agotado por el ayuno, pero aún guardo la suficiente lucidez. Mi intención es abandonar Ecuador en cuanto me sea posible y no arribar a ningún país que forme parte del eje acaudillado por el coronel Hugo Chávez (Venezuela-Cuba-Bolivia-Ecuador). No busco ser reclutado por ninguna organización y menos ser forzado a vivir dentro de un régimen de corte estalinista.
Aún es tiempo.

6º día de huelga de hambre

Hoy amaneció lloviendo.
El frío ha sido la peor parte de estos primeros seis días de huelga. El frío y la inseguridad de la calle: a pesar de la presencia policial en la zona, nunca falta el borrachito aventurado que te despierta a la mitad de la noche y te pide le des de comer o te amenaza con apuñalarte.
Poco a poco se siente los efectos del ayuno: debilidad en los miembros, nudo que crece en el estómago, hipersensibilidad olfativa (con sólo respirar la fragancia de un alimento siento que me alimento) y tendencia a la dispersión mental (pensar desgasta más que el esfuerzo físico). Cuando no estoy analizando el desenlace de esta historia, trato de leer un poco. Mi dieta básica es agua azucarada.
Ayer lavé ropa y tomé un baño que me supo a gloria. Vi buenas señales en el Ministerio de Relaciones Exteriores.