martes, 27 de enero de 2015

Tras el triunfo de la izquierda en Grecia...

La construcción de una nueva Europa




El resonante triunfo de Syriza abre una nueva página en el continente europeo demuestra que las opciones que se han opuesto a las políticas de ajuste implementadas durante el último lustro por parte de la Troika de la UE se fortalecen y aspiran a formar gobierno. ¿Por qué el triunfo de Tsipras es también un triunfo de Pablo Iglesias, de Podemos, y una resonante derrota de Mariano Rajoy? ¿Cuál es el mensaje hacia Angela Merkel, como principal conductora de la Unión Europea durante los últimos años?
La inestable situación social de Grecia es una olla a presión que estalló hace tiempo, pero que recién este domingo se expresó con contundencia en las urnas. La mayoría de los griegos votó por el cambio, lo cual tiene explicaciones muy palpables y concretas: en el país heleno el 44 por ciento de la población se encuentra por debajo de la línea de pobreza, más que duplicando las cifras de 2008. Además, el 70 por ciento de los más de un millón trescientos mil desempleados se encuentra en esa situación desde hace más de un año, como confirman las estadísticas de la Organización Internacional del Trabajo. Como se ve, un panorama que no sólo no se revirtió, sino que incluso se profundizó, a partir del denominado “rescate” anunciado con el Fondo Monetario Internacional.
La cobertura mediática en Europa fue dispar: algunos medios, como el inglés The Guardian o el francés Libération, atinaron a mostrar a Tsipras como la cara de la nueva Europa, destacando su triunfo y analizando las razones de la victoria; otros, como ABC y La Razón de España, prefirieron hablar del “abismo populista” para continuar agitando internamente contra Podemos, la formación de Pablo Iglesias, que amplía su crecimiento en las encuestas. “Es una buena noticia para el Sur de Europa”, fueron las primeras declaraciones públicas de Iglesias, quien luego sentenció que “los griegos van a tener un gobierno griego, por fin, y no un delegado de Angela Merkel”.
¿Quiénes fueron los grandes derrotados de la elección del domingo? En primer lugar Samaras, el conservador ex primer ministro griego, quien perdió contundentemente en las urnas, luego de no haber podido imponer candidato en el Parlamento en diciembre pasado. En segundo lugar, la canciller alemana Angela Merkel y el presidente español Mariano Rajoy, quienes planificaron en París, luego del atentado a Charlie Hebdo, el viaje del dirigente del PP a Atenas en apoyo a Samaras. Merkel ha sido la cara visible de la política “de austeridad” implementada por la Unión Europea y su Banco Central: si bien no tiene foto reciente con Samaras, también esta derrota de Nueva Democracia la golpea –aunque, claro, no encuentra un panorama interno tan adverso como Rajoy, quien está alarmado por el desplome del PP en las encuestas–.
Será momento, ahora, de ver cómo Syriza comienza a implementar su programa de gobierno con los tres puntos “antiajuste”: auditoría sobre la deuda pública; suba del impuesto a la renta a grandes empresarios; suba del salario mínimo. Tsipras tendrá que ser audaz geopolíticamente en un panorama europeo que es adverso a sus ideas, pero donde puede ocupar un papel central: ser el primero de un conjunto de gobiernos posneoliberales en la región, que cuestionen de raíz el ordenamiento político, económico y social previo, y gobiernen de cara a las mayorías.
El tiempo dirá si la política expansiva de las nuevas formaciones políticas tiene lugar en un Viejo Continente marcado a fuego por el desempleo y la desigualdad del último lustro. Por el momento, el triunfo de Syriza es un espaldarazo para una nueva generación de jóvenes políticos europeos que se han propuesto una construcción diferente, distinta, cercana a la de los gobiernos posneoliberales de América latina y de cara a un nuevo mundo multipolar que va asomando cada vez con más fuerza.
* Politólogo UBA.

http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-264810-2015-01-27.html



Notas relacionadas

Asumió Tsipras junto a los socios antiajuste

http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-264808-2015-01-27.html

Advertencia de Merkel

http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-264807-2015-01-27.html

Argentina destaca el triunfo de Syriza

http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-264806-2015-01-27.html

Buenos deseos y muchas reglas

http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-264809-2015-01-27.html

domingo, 18 de enero de 2015

"Violencia moderna de rasgos narcisistas"

El politólogo y sociólogo francés Olivier Roy es experto en islam. En una entrevista concedida a "Der Spiegel", ofrece su particular visión del yihadismo como fenómeno global.


Olivier Roy es uno de los más reputados expertos europeos en islam. En una entrevista concedida a la publicación alemana Der Spiegel, ofrece su particular visión sobre los atentados terroristas que se cobraron la vida de 17 personas la semana pasada en París. Roy cree que estas acciones son en realidad parte de una nueva cultura de violencia narcisista y no surgen del fundamentalismo islámico.
Según Roy, la yihad islamista "es, ante todo, la única cosa que abarca a todo el mundo, el último motivo global por el que luchar". "El comunismo ha desaparecido, al igual que la extrema izquierda. La RAF (Fracción del Ejército Rojo) fue el primer grupo que globalizó la violencia, que un día luchaba por Palestina y al otro contra un director de banco. La yihad es hoy lo que el Che Guevara, la RAF o la revolución mundial fueron en los años 60 ó 70", explicó.
Yihadismo como cultura pop
El sociólogo francés fue aún más allá, llegando a incluir el yihadismo dentro de la cultura pop: "Soy yihadista, ergo soy un héroe (...) ¿Qué otra cosa puede movilizar a la juventud? Están el movimiento Occupy y el ecologista, pero los jóvenes de los suburbios no se pueden conectar con todo esto, es muy teórico", argumentó Roy, que es autor de libros como La santa ignorancia o La mundialización del islam. "Los islamistas, por el contrario, les ofrecen algo muy concreto: si quieres viajar, si quieres ser guerrero, si quieres combatir a los malos en vehículos todoterreno, ¡entonces ven a Siria! Tendrás mujeres, tendrás dinero, serás el rey del mundo. Un poco como la legión extranjera".
Roy señaló que los jóvenes que se radicalizan no provienen exclusivamente de sectores marginados de la sociedad, sino que también gente de clase media se suma al terrorismo. "Estamos frente a una cultura de la violencia moderna con características narcisistas. Hoy hay que ser famoso, hay que ser conocido y temido por todos (...) Todos quieren que los maten. Pero que su muerte sea puesta lo mejor posible en escena, por eso se escriben comentarios en Facebook, se sube un video de reivindicación, se filman prácticas de tiro".
Un islam inventado
El experto francés aseguró que este fenómeno no es nuevo y mencionó la similitud con la violencia por parte de los cárteles del narcotráfico en México. "Es el mismo escenario que con (el asesinado primer ministro italiano) Aldo Moro y las Brigadas Rojas. O las decapitaciones del Estado Islámico, todo tiene la misma óptica. La víctima está arrodillada, alguien le corta la cabeza sin perturbarse, todos hablan al mismo tiempo, ríen, juegan al fútbol con la cabeza. Y los cárteles mexicanos del narcotráfico de seguro no tienen nada que ver con el islam".
Olivier Roy cree que la yihad resulta especialmente atractiva para aquellos jóvenes que sufren de falta de reconocimiento. "Hay que escuchar a los convertidos que partieron de a cientos hacia Siria cuando esgrimen las razones por las que se radicalizaron. Todos dicen lo mismo: que su vida era vacía y que siempre se rieron de ellos". Al mismo tiempo, Roy niega que el yihadismo sea un problema exclusivo de la religión islámica. "Naturalmente que hay lazos con el islam. Pero aquí se está islamizando una imagen del islam, se está contruyendo en torno a la violencia un islam político inventado", concluyó.

http://www.dw.de/violencia-moderna-de-rasgos-narcisistas/a-18198290

Recomendados:

España: “El yihadismo es la realidad de Occidente”

http://www.dw.de/espa%C3%B1a-el-yihadismo-es-la-realidad-de-occidente/a-18180503

“Esos jóvenes son un peligro para la democracia”

http://www.dw.de/esos-j%C3%B3venes-son-un-peligro-para-la-democracia/a-18180339

Juntos contra la islamofobia

http://www.dw.de/juntos-contra-la-islamofobia/a-18171198

Alemania: detienen a presuntos colaboradores del Estado Islámico

http://www.dw.de/alemania-detienen-a-presuntos-colaboradores-del-estado-isl%C3%A1mico/a-18005651

Boff sobre terrorismo contra Charlie


La Razón (Edición Impresa) / Tejiendo pistas - Xavier Albó
03:00 / 18 de enero de 2015
Hoy resumiré para ustedes algunas de las ideas de Leonardo Boff (16-1-2015) a propósito del atentado contra el semanario Charlie Hebdo. Una cosa es indignarse, con toda razón, contra el acto terrorista que acabó con los mejores caricaturistas franceses. Se trata de un acto abominable y criminal, imposible de ser apoyado por cualquiera que sea. Otra cosa es buscar entender analíticamente por qué tales sucesos terroristas ocurren. No caen del cielo azul.
Detrás de ellos hay un cielo oscuro, hecho de historias trágicas, matanzas masivas, humillaciones, discriminaciones y guerras como las de Iraq y Afganistán, que sacrificaron la vida de miles y miles de personas o las obligaron al exilio.
Se debe superar la estrategia de enfrentarse a la violencia con más violencia todavía, en una espiral de violencia interminable que produce incontables víctimas, la mayoría de ellas inocentes. Y nunca se llegará a la paz. Si quieres la paz, prepara medios de paz, fruto del diálogo y de la convivencia respetuosa entre todos.
El atentado terrorista del 11 de septiembre de 2001 contra Estados Unidos, fue paradigmático. Bush reaccionó con la “guerra infinita”. Una guerra moderna con una mortandad de civiles incontable. Si en estos países hubiese solamente plantaciones de dátiles y de higos, nada de eso habría ocurrido. Pero en ellos hay muchas reservas de petróleo, sangre del sistema de producción mundial. Tal violencia dejó un rastro de rabia, de odio y de deseo de venganza en muchos musulmanes por todo el mundo.
A partir de este trasfondo se puede entender que el abominable atentado de París es resultado de esta violencia primera y no su causa originaria. No por eso se justifica. Lo que entonces busca el terrorismo es crear el miedo generalizado: ocupar las mentes de las personas y hacerlas rehenes del miedo. No es ocupar territorios, como hicieron los occidentales en Afganistán y en Iraq, sino ocupar las mentes.
El 8 de octubre de 2001, a un mes del atentado de New York, Osama Bin Laden profetizó: “Estados Unidos nunca más tendrá seguridad, nunca más tendrá paz”. Ocupar las mentes de las personas, mantenerlas desestabilizadas emocionalmente, obligarlas a desconfiar de cualquier gesto o de personas extrañas es el objetivo esencial del terrorismo. Para ello ha desarrollado la siguiente estrategia. Sus actos deben ser: 1) espectaculares, para causar una conmoción generalizada; 2) admirables por el ingenio empleado; 3) minuciosamente preparados; 4) imprevistos, para dar la impresión de ser incontrolables; 5) sus autores deben seguir anónimos, cuantos más sospechosos, mayor el miedo; 6) causar miedo permanente; 7) distorsionar la percepción de la realidad. Cualquier cosa diferente puede producir el terror. Si unos chicos pobres entran en un centro comercial, ya se los proyecta como asaltantes potenciales.
Terrorismo es, por tanto, toda violencia espectacular, practicada con el propósito de ocupar las mentes con miedo y pavor. Lo importante no es la violencia en sí, sino su carácter espectacular, capaz de dominar las mentes de todos. Noam Chomsky cita a un funcionario de los órganos de seguridad estadounidenses que confesó: “Estados Unidos es un Estado terrorista y nos enorgullecemos de ello”.
Solamente los medios pacíficos tienen la fuerza secreta para vencer la violencia y las guerras. Ésta es la lección de la historia y el consejo de sabios como Gandhi, Luther King Jr, Francisco de Asís y Francisco de Roma. 

sábado, 30 de agosto de 2014

Un mínimo de humanidad - La Razón

La Razón (Edición Impresa) / Peter Maurer / Didier Burkhalter
02:29 / 30 de agosto de 2014
Hace exactamente 150 años se adoptó la primera Convención de Ginebra para aliviar la suerte de los militares heridos en campaña, que consagraba en derecho internacional la idea de que, incluso en tiempos de guerra, es indispensable preservar un mínimo de humanidad. Actualmente, Suiza y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), que en aquel entonces contribuyeron a impulsar el derecho internacional humanitario en el plano internacional, trabajan para promover el respeto de este principio en todo el mundo, dado que siguen sin existir mecanismos eficaces que garanticen su cumplimiento.
Evidentemente, las guerras contemporáneas no tienen ya nada que ver con las masacres del siglo XIX. Los combates, que antaño se libraban en campos de batalla bien circunscritos se han ido desplazando a los núcleos habitados. La guerra tradicional entre ejércitos de Estados beligerantes es ahora la excepción; la regla son los conflictos no internacionales. Y la población civil es la víctima principal de los conflictos armados.
El derecho internacional humanitario se ha adaptado a esta evolución. Los Estados, sobrecogidos por el sufrimiento y la locura destructiva de la II Guerra Mundial, se pusieron de acuerdo en 1949 para consagrar en los cuatro Convenios de Ginebra una protección exhaustiva de todas las personas que no participan o han dejado de participar en las hostilidades, como los soldados heridos o enfermos, los prisioneros de guerra y los civiles. En 1977 y en 2005, tres protocolos adicionales vinieron a completar esta piedra angular del derecho internacional humanitario. En la actualidad, el empleo de armas específicas, como las biológicas y químicas, las municiones en racimo y las minas antipersonas, está ampliamente condenado. El derecho prevé suficientes restricciones para proteger a las personas más vulnerables de la brutalidad de las guerras. Asimismo, se han registrado algunos progresos en su aplicación, por ejemplo, en la instrucción de los soldados o en el enjuiciamiento penal de los crímenes de guerra más graves, gracias, sobre todo, a la creación de la Corte Penal Internacional (CPI).
A pesar de ello, todos los días nos llegan de todo el mundo noticias e imágenes abominables que testimonian el sufrimiento indescriptible generado por los conflictos armados. Con demasiada frecuencia, ese sufrimiento es fruto de violaciones graves del derecho internacional humanitario, debidas a un fallo colectivo. En el artículo primero, común a los cuatro Convenios de Ginebra de 1949, los Estados se comprometieron a respetar y hacer respetar las disposiciones en todas las circunstancias. Sin embargo, hasta el presente, han desatendido la necesidad de dotarse de los medios necesarios para cumplir su compromiso. Desde el principio, el derecho internacional humanitario ha estado desprovisto de mecanismos efectivos que lo hagan respetar. A menudo, esta ineficacia siembra la muerte y la desolación en las poblaciones castigadas por la guerra.
Los principios del derecho internacional humanitario tienen validez universal. Sin embargo, su existencia no está garantizada indefinidamente y requiere esfuerzos constantes. Un derecho que es infringido con regularidad, sin que ello suscite una verdadera reacción, corre el riesgo de ir perdiendo su validez. Resulta difícil imaginar las consecuencias que ello entrañaría para las víctimas de los conflictos armados.
Por esta razón, desde 2012, Suiza y el CICR mantienen consultas con todos los Estados, con el fin de determinar la mejor manera de fortalecer el respeto del derecho internacional, conforme a un mandato asignado por la XXXI Conferencia Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. Suiza y el CICR están convencidos de que los Estados necesitan un foro en el seno del cual puedan adoptar las medidas necesarias para fortalecer el respeto del derecho internacional humanitario. Este foro alentaría a los Estados a reflexionar de forma regular y sistemática sobre el modo de cumplir con sus obligaciones. Dicha reflexión permitiría ir trazando un panorama general de la situación en el que se reflejase la aplicación de los compromisos y las dificultades encontradas. A partir de ahí, los Estados podrían, por fin, adoptar disposiciones para fortalecer la aplicación del derecho, por ejemplo, apoyándose mutuamente con el fin de desarrollar las competencias y capacidades requeridas para cumplir sus obligaciones; también podrían informarse mutuamente y promover las medidas más eficaces para llevar a cabo esta tarea, a menudo, compleja.
Un foro de los Estados permitiría, además, crear las condiciones necesarias para garantizar que las nuevas formas de guerra (por ejemplo, en materia de tecnología armamentística) se rijan por el derecho, y no a la inversa. Para ello, es indispensable entablar un diálogo regular sobre las cuestiones de actualidad del derecho internacional humanitario. Es importante, asimismo, que los Estados dispongan de un instrumento adecuado para poder reaccionar en caso de violaciones graves del derecho internacional humanitario, con el fin de evitar que tales crímenes se reproduzcan en el futuro, y para proteger a la población civil de nuevos sufrimientos. Un mecanismo que permitiera averiguar las causas de estas violaciones sería lo más idóneo.
Conforme a su mandato, Suiza y el CICR presentarán en la XXXII Conferencia Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, que se celebrará en Ginebra a finales de 2015, recomendaciones concretas para establecer un foro de este tipo. Será en esta ocasión cuando los Estados decidirán qué rumbo seguir.
Desde la adopción, hace 150 años, del primer Convenio de Ginebra, el derecho internacional humanitario se ha convertido en un pilar fundamental del derecho internacional. Sus disposiciones persiguen, en definitiva, preservar lo que constituye la esencia del ser humano: su humanidad. Se trata de un derecho irrevocable; basado en una convicción forjada a lo largo de los siglos y las culturas, según la cual es indispensable establecer reglas si se quiere evitar que las guerras degeneren en barbarie. A nuestra generación le toca ahora consolidar estos logros, creando un marco institucional que favorezca el respeto de dichas reglas. El derecho necesita instrumentos adecuados para poder surtir todos sus efectos. Nunca antes, en la historia de la humanidad, la solución estuvo tan cerca como hoy. Es nuestro deber aprovechar esta oportunidad.
Un mínimo de humanidad - La Razón

viernes, 29 de agosto de 2014

Los efectos no calculados en la llamada "estafa europea", también considerada "contagio de la crisis estadunidense" o simple adopción de la receta W. Bush: el binomio guerra y neoliberalismo

CAMERON LLAMO A LOS ESCOCESES A VOTAR POR INGLATERRA

Empresarios por la independencia

El primer ministro británico, David Cameron, invitó a Escocia a “preferir la apertura a la estrechez”, en una visita a Glasgow en la que promovió el mercado único británico, a tres semanas de un referéndum de autodeterminación. Cameron defendió ante los empresarios escoceses la cohesión del Reino Unido, creado hace 307 años, que incluye Inglaterra, Escocia, el País de Gales e Irlanda del Norte. “Las oportunidades económicas unieron nuestras naciones en 1707. Más de 300 años más tarde, nuestro destino y nuestra riqueza siguen estando estrechamente ligadas”, señaló el premier. “Prefiramos nuestras grandes ventajas a la gran incertidumbre. Y sigamos juntos”, enfatizó Cameron.
Antes del discurso, el primer ministro británico fue recibido fríamente en Glasgow, una ciudad en la que, al igual que los conservadores, no es popular. Su visita coincidió con la difusión de un texto en el que doscientos empresarios escoceses defendieron la independencia en una carta abierta publicada ayer en el diario escocés The Herald. La misiva respondió a otra publicada por unos 130 grandes empresarios escoceses, o con intereses en Escocia, en el diario The Scotsman, pidiendo que Escocia se mantenga en el Reino Unido.
“La industria escocesa es a menudo considerada una gallina de los huevos de oro y no una parte estratégicamente importante de una sociedad más próspera y justa”, señaló la carta de los empresarios independentistas. Por el contrario, los 130 grandes empresarios dijeron que no hay argumentos convincentes para la independencia. “Hay incertidumbre en cuanto a una serie de temas vitales como la divisa, el marco regulador, los impuestos, las pensiones, la pertenencia a la Unión Europea y el apoyo a las exportaciones en todo el mundo. Y la incertidumbre es mala para los negocios”, sentenciaron.

http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-254031-2014-08-29.html